Se trata de una vela con forma de galleta de jengibre, con característico aroma a ello que llena cualquier espacio de calidez. Lo mejor sucede al encenderla, a medida que la cera se derrita, revela una pulsera escondida en su interior.
El detalle perfecto para tu amigo invisible… y el regalo más dulce para esta navidad.
LA MAGIA ESTÁ EN EL INTERIOR.
